martes 15 de julio de 2008

Pies descalzos



Hoy me he sentado en el salón de casa. Descalzo. Boca arriba y con los piés en la pared fría. Y he hecho recuento. Más bien he repasado lo que ha sido mi vida en los últimos seis meses, que no es poco. A saber. El pasado mes de enero, Nacho Martín Negrín (nombre completo), un señorito de 30 tacos, periodista y residente en Canarias, empezó a escribir este blog como consencuencia de a) una ruptura sentimental y b) animado por su amigo Ce, que ya tenía uno. La ruptura fue dolorosa, después de dos años y medio de relación con una pareja a la que quería muchísimo. Y que se rompió estando sus dos miembros aún enamorados, lo que la hizo especialmente dramática en ciertos momentos. Y especialmente dolorosa también. El señor Martín se quedó la casa común llena de objetos comunes y repleta de sentimientos mutuos, lo que le recordaba día sí y día también lo que había ocurrido. Eso suponía largas noches de insomnio, tristes despertares. Y echar mucho de menos lo que ya no era. El carnaval menos divertido llegó en febrero. La primera iniciativa de este individuo fue romper de golpe y porrazo los recuerdos menos necesarios. Con lágrimas en los ojos, empezó por las fotografías de un tiempo que fue increíbe. E irrecuperable. Fotografías que ilustraban y daba fe del que hasta ese momento había sido lo mejor de su vida. Dos caras de felicidad rotunda. Se habían conocido y el mundo había cobrado sentido. Somos iguales, queremos lo mismo, qué suerte, qué bien haberte encontrado. Pensaban. En esos meses conoció a gente, tanto en el sentido bíblico de la palabra como en el que no lo es. Con una parte de esa gente flipó y alguna de ella flipó también, incluso. Pero las cosas no acabaron cuajando por motivos mil que no vienen al caso. Y un día ese joven periodista se despertó pensando. Su coco se había levantado esa jornada un poco antes que él. Triste. Y creyó que jamás sería capaz de enamorarse de nuevo. Que nadie podría gustarle tanto como aquel. E incluso que toda la culpa había sido suya. Aquello tuvo el efecto directo de cabrear al señor Martín consigo mismo. Ya no vas a llorar más, se dijo. Y las lágrimas se secaron. Se fueron espaciando hasta desaparecer. Volvieron poco a poco las sonrisas y las bromas. Volvía a ser el mismo. ¿El mismo? Casi. Desde aquel día se acabaron aquellas situaciones bochornosas en las que el joven periodista debía darse la vuelta en la playa para evitar que alguien le viese llorar. Algo había muerto dentro de él. Quizá la capacidad de creer o la capacidad de ilusionarse. También sufrió algún reproche del tipo quéfuertequehayashechoestooaquello. Y también quétontofuisteparaperderme. O nomequerríastantosihaspodidobesaraalguien e incluso sihabíaalgunaposibilidaddevolverahoraesimposibleporquehasestadoconalguiendespuésdemí. Eso después de haber sido dejado. Qué desilusión pensó. La capacidad de creer... Quizá la recupere algún día. Pero ya no llora, ni sufre largas noches de insomnio. Y, sobre todo, puede recordar sin sentir que un balazo extraño, procedente de ningún lugar, le atraviesa el corazón. ¿Lo ha superado ya Nacho? ¿O está a punto de hacerlo? Da igual, pero lo cierto es que las lágrimas se secaron. Por el camino perdió algún amigo. A Jonás por causas exógenas que no quiere recordar. A otro porque le pidió una relación que no podía darle. También ganó algunos nuevos: Vero, Javi y Carlos. Y en eso se entretenía Mr. Martin esta tarde cuando ponía los piés sobre la pared fría. Como cuando pequeño. Como siempre que ha sido feliz. Lo que no es poco.

PD: Dejo una canción de Shakira, Pies descalzos, que me gusta mucho porque me recuerda un poco a mí. Es una tontería, quizá, pero el caso es que me gusta.

11 comentarios:

martona dijo...

NAXETE
Perdon, Sr.Martín, sabe usted, yo llevo tres semanas con una caja llena de fotos de mi madre, se supone que tengo que coger las que quiera quedarme, las queremos repartir entre todos.
Pero la caja va dando vueltas, de la cocina al comedor, del comedor se acomoda en el sofa, del sofa a integrarse con los libros....y yo incapaz de abrirla, un par de veces lo he intentado, pero al ver la primera foto de ella, tan guapa, tan llena de vida...aun que solo sea en ese papel...pues como que no puedo, vuelvo a cerrar la caja, pero no con ello mi recuerdo, la veo tendida en la cama apagandose, me veo cogida de su mano, notando su ultimo pulso con la vida, la veo amortajada, veo las flores de las coronas, veo el nicho de cementerio, su nombre junto al de mi padre y me duele y me hago daño, lo se.
Pero pienso que mi dolor es necesario para poder superar que ya no la vere mas, que no le dije lo que la queria, cuando estaba aqui, que quizas no la cuide como se merecia....son tantos los reproches que me hago.
Todos me dicen que ya lo superare, ya lo se!!,pero como duele.
El dia que pueda ver en mis recuerdos solo una sonrisa de ella, entonces podre decir que lo estoy superando.

Siento que te haya metido ese rollo...pero ahi queda, ea.
Ha venido de tu comentario de que pudiste tirar las fotos.

Petonicos, sempre.

El guerrero del antifaz dijo...

No sabes cómo te entiendo. El momento fotografía fue el más doloroso, al menos para mí. Les darás mil vueltas sin atreverte a abrir la caja. Pero llegará un día en el que te sentirás fuerte para hacerlo y los recuerdos no serán ya parte del dolor, sino de tu alegría. Ya lo verás. Es cierto que a veces tememos que alguien nos deje sin saber lo importante que ha sido para nosotros. Pero, ¿realmente crees que esas personas no lo saben? Claro que sí. Hay un lenguaje más allá de las palabras y a veces es más intenso y más importante. En cuanto a los cuidados, uno hace lo máximo que puede con los medios y el tiempo que tiene, pero conociéndote no tengo ninguna duda de que habrás sido la mejor. Y de rollo, nada. Me encantan los comentarios largos y los tuyos siempre me dan que pensar. Son un lujazo. Un beso fuerte y petonicos sempre.

Rayco dijo...

Don Martín, seguro que jode más que Sr., todo eso te va a volver a pasar. Incluso peor, lo único malo es que ya no será sorpresa.

P.D: ¿El email de tu perfil funciona? Por darte alguna idea para ver la serie.

El guerrero del antifaz dijo...

Jajaja. Pues me suele joder que simplemente me hablen de usted. No veas el coraje que me da. Que me vuelva a pasar no me preocupa, pero coño, que me pase de nuevo. El email funciona y la verdad es que tengo ganas de ver la serie. Has visto una antigua de la BBC que se titula "Yes, prime minister"? Un abrazo.

Rayco dijo...

Sí!!! LA compré en FNAC. Es buenísima.

Cosimo dijo...

Qué curioso, Guerrero, yo también estoy haciendo recuento. En mi último post hablo precisamente de eso.
Me he emocionado mucho con lo que has escrito, de veras, porque en esas he estado yo también en los últimos y terribles 10 meses. Y he llegado a la dolorosa conclusión de que nada es para siempre y de que el amor no lo es si se altera cuando alteración encuentra, como decía Shakespeare.
He tratado de ver que todo tiene un porqué y que si el amor de mi vida ha decidido no apostar por lo que sentía es porque en realidad él no valía nada y ya puedo dejar de darme cabezazos contra la pared porque me estaba haciendo mucho daño.
Y sobre todo, he tratado por todos los medios de que esta experiencia no me desilusione para que quien esté por llegar en forma de amigos o amores no se pierda lo mejor de mí.
Gracias por compartir todo esto.
Un abrazo fuerte!

El guerrero del antifaz dijo...

Rayco, yo estoy como loco por recuperarla, así que aprovexaré un viajecito a Madrid a ver si me hago con ella.

El guerrero del antifaz dijo...

Cósi, te leo y me veo reflejado. Supongo que todos pasamos por ello y que no será la última vez, aunque admito que era la primera en la que me dejaban a mí. Yo confío en no dejar de pensar que algunos amores sí son para siempre, pero creo que quizá estoy en un error. Totalmente de acuerdo con que no hay que desilusionarse porque nadie tiene la culpa de que se haya pasado mal por una experiencia anterior. Voy a leer tu entrada, que me tienes intrigado! Jeje. Un abrazo fuerte.

Rayco dijo...

Fíjate que yo descubrí a Nigel Hawthorne en Demolition Man. Mucho mejor su Sir Humphrey.

Sara dijo...

HOLA
Bueno yo llego a ti a través de Martona, empecé ayer con mi blog y como ella fue la primera que me comento, pues estoy siguiendo la lista de blogs que tiene en el suyo, espero no molestar a nadie.
me gustaría volver por el tuyo.
Un saludo.

El guerrero del antifaz dijo...

Hola, Sara. Marta es una buena amiga y por supuesto eres bienvenida en esta casa. Ya me di un salto por tu blog y está muy bien. Un beso fuerte.